Manual de supervivencia


Mentir te ayudará a sobrevivir; por eso no debes hablar de más. Responder solo lo necesario. Soy tu padre y sé lo que es mejor para ti. Di poco, generalidades. Invéntate un amigo que será el que te cuente noticias ficticias. Si te atrapan podrás culparlo.
Sonríe a la gente. No muestres los dientes. Haz una mueca leve. Calla siempre, escucha, aprende a escuchar. Si te piden tu opinión di que los medios de comunicación están comprados. Hasta los más moralistas aceptarán sin dudar. Cambia a un tema trivial. Habla sobre el clima y luego invéntate que tienes un pequeño problema. Así evitarás que te pidan favores. Si te piden consejo di uno o dos refranes.
Sé que aún eres una niña y que para ti no tiene mucho sentido lo que te estoy diciendo. Pero yo debo darte las herramientas para que no te atrapen. Incluso cuando muera mis palabras quedarán en ti y no dudarás.
Sabes que mi vida ha sido una estampida de malas decisiones, pero nunca me han pescado. Me salvó saberme callar. Pedir prestado poco y pagar a tiempo, para luego pedir mucho y escapar. Tú eres inteligente y estoy seguro que si sigo diciéndote lo mismo por mucho tiempo sabrás qué hacer cuando no esté a tu lado.
Siempre bota los objetos innecesarios. Debes estar lista para huir. Es el único camino. Quema las fotos, las facturas y guarda dinero en donde no puedan encontrarlo fácilmente. Las mujeres tienen más opciones que los hombres para eso.
Nunca tengas demasiadas amistades. La gente habla cuando se siente querida. Y habla más cuando se siente traicionada. Aprende a irte antes de que empiecen las preguntas incómodas.
Busca las salidas cuando llegues a un lugar. ¿Recuerdas cuando nos fuimos sin pagar las hamburguesas? Tú habrás pensado que fue suerte encontrar una puerta abierta al lado del baño de hombres. Debemos estar dos pasos adelante. Ensaya frente al espejo los gestos más tristes para dar pena. Si logran enfurecerte perdiste la batalla.
Te doy alcohol cada tanto para que seas tolerante. Así es más fácil quitarles dinero a los despistados. También para que los demás se confíen y crean que borracha serás una presa fácil.
No dejes de correr por las mañanas, como hacemos siempre. Cuando yo no esté, deberás seguir entrenando. Sigue dándole puñetazos a la almohada para fortalecer tus manos. Eso sí, no busques el enfrentamiento. Hubiera sido mejor que nacieras hombre y que tu madre no muriese al parirte, pero me dolía el alma dejarte sola.
No te enamores. Solo pasa buenos momentos: bebe, baila y goza lo que puedas. Solo no pruebes drogas, porque de ahí no te sacará nadie. Yo me iré pronto y quedarás sola. Si alguna vez escuchas mi voz diciéndote que corras, no preguntes nada. No regreses por mí. Yo ya estoy viejo y he vivido bastante, demasiado. No tengas pena de mí ni trates de buscarme luego. Perderás tiempo y energía. Sería una carga pesada para ti. Cada adiós puede ser el último y debes acostumbrarte a eso.

Y el consejo más importante de todos: no tengas hijos, debemos parar con esta vida de mierda para siempre.

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