Narrativa

A Samantha le fascinaban tres cosas en la vida: escuchar música, apreciar las esculturas y observar cómo se movían los robots. Su abuela se daba cuenta de que pasaba horas revisando libros de arte o asomándose en la cocina para admirar a las máquinas que lavaban y secaban trastes. PorCuéntame más…

Una mañana de octubre con muy pocos turistas, percibí un aroma mientras escalaba la pirámide del Sol. No sé cómo describirlo, era complicado como una sinfonía, una mezcla de frescura cítrica, tierra mojada por la lluvia, y corteza de árbol. No parecía ser un perfume comercial. ¿De dónde vendría? QuizáCuéntame más…

El humo del cigarro hacía latir cada vez más rápido mi corazón. Mi pulso se aceleraba como un reloj descompuesto. La desesperación crecía con cada latido, hasta que no pude más y comencé a correr. No huía, tampoco me perseguían, pero debía correr, liberarme del lazo invisible que se cerrabaCuéntame más…