Narrativa

Cuando vives en una ciudad pequeña como Cuernavaca, corres el riesgo de encontrarte a alguien conocido, sobre todo si no estás maquillada y lo que traes puesto fueron las primeras garras que alcanzaste a tomar a la carrera cuando escuchaste la campana del camión de basura para correr y alcanzarloCuéntame más…

Entre mis manos las llaves temblaban. Hay partes de esta fantasía ya quinceañera que no saben esperar o quedarse quietas. Las llaves más pequeñas lo acercaban a mí. Su voz, aquellos pantalones de mezclilla y esa sonrisa entre los árboles. Si el clima no era igual, tomaré una licencia paraCuéntame más…