Flor Smarara y el hijo del colibrí
No olvido aquella noche del 2 de octubre del 2002. Llegué a esta tierra ancestral y, en la semioscuridad de una fiesta, se me apareció Ella. Me subyugó su mirada de Lapanit, su piel Smarara (nombre del color que sólo existe en la tez de la mujer totonaca), su embriaganteCuéntame más…


