¡ME RINDO!
No disparen más;
me rindo.
.
Estoy herido de muerte
de tanta muerte,
de tanta sangre
entregada al suelo,
de tanto grito por cada ausencia.
.
No disparen más;
depongo mis armas,
mi corazón, mi alma,
mi pecho a ras de tierra,
mi osamenta temblorosa.
.
Si preguntan por mí,
aquí estoy, incompleto,
sin la risa de María,
sin los ojos de Pedro,
sin la sonrisa de Luis,
huérfano de medio pueblo.
.
Estoy herido de muerte
de tanta muerte,
de tanto dolor…
No disparen más…

Jorge Ampuero (Ecuador) nació en la hacienda Los Álamos, del cantón Naranjal, el 12 de enero de 1970. Pequeño aún partió con su familia a Guayaquil, ciudad en la que estudió periodismo e hizo la mayor parte de su vida profesional. Trabajó en Diario Expreso, primero como corrector de pruebas y después en las secciones Internacional y Cultura, siendo este último espacio el que le daría la oportunidad de encontrar su verdadero oficio: cronista cultural. Posteriormente, colaboró con Diario El Telégrafo, en la sección Retrato y haciendo crónicas de viajes. Por un breve periodo trabajó en El Diario, de Manabí, El Mercurio, de Cuenca, y la revista Mundo Diners. Actualmente dedicado a la agricultura, se da tiempo para colaborar con la revista digital Bagre Life y el portal Los Cronistas, dirigido por Rubén Darío Buitrón. Admirador de César Vallejo, Roy Sigüenza, César Dávila y David Ledesma, entre otros, desde muy joven ha escrito poesía y se ha valido de las redes sociales para su difusión.

Este poema me gustó mucho porque transmite sentimientos muy fuertes con palabras sencillas. Desde el inicio se puede sentir el dolor y el cansancio de la voz poética, especialmente con la repetición de frases como “No disparen más” y “Estoy herido de muerte”. Pienso que eso hace que el mensaje sea más impactante y fácil de sentir como lector.
También me llamó la atención la manera en que el autor habla de las pérdidas y de la ausencia de las personas, porque hace reflexionar sobre el daño que deja la violencia. El tono melancólico se mantiene durante todo el poema y eso ayuda a conectar más con las emociones que quiere transmitir.
En mi opinión, es un poema breve pero muy profundo, ya que logra dejar un sentimiento de tristeza y reflexión incluso después de terminar de leerlo.