Puse una mano sobre su cadera y ella comenzó a girar. Recorrí sus tatuajes desde la prehistoria al renacimiento de nuestros cuerpos. Su pubis me retuvo en el puntillismo y el cubismo me ilustró otro modo de ver las formas. Bajé un poco más, impresionado en el surrealismo de mi suerte y me alcanzó la verdad del minimalismo, puro y llano, demasiado diáfano. Me horroricé.
¿Era yo un dadaísta, un ser abstracto de ideas? ¿O tal vez un ícono bizantino inmutable a los cambios? Yo, que siempre me expresé como un barroco, me sentí disminuido ante las proporciones grotescas del mundo.
Cansado del realismo, regresé a ser un niño garabateando sus primeros trazos y, envuelto en luces y sombras, alcancé el seno materno.

Anita María Riquelme Suazo (Hualpén, 1990). Microrrelatista chilena, es coordinadora del colectivo de escritores «MicroCosmos» y mediadora de lectura. Ha publicado tres libros con el seudónimo de Anita Cordera: «Setenta veces Siete, poesía en 7 líneas» (2014, «El despertar de la reina» (2016), «Rafalafill en la Gnomocidad» (2018). Luego de un receso, encontró su potencial en la minificción, siendo publicada en formato libro-objeto por la editorial Anokanay y el concurso Nanokanay (2022). Desde entonces ha participado de variadas antologías, además de la publicación en revistas, convocadas en Chile, Perú, México y España, incluyendo su activa participación en la plataforma Bectionary.
