Primavera
—Fui semilla—
Inocencia moldeable.
Nací en la creencia
de que el mundo cabía en sus manos,
con simple certeza y voz guía,
germinaba en hogar eterno,
y brotaba la inocencia
como flores que mi tierra no dejaría marchitar
y mi sol nunca se extinguiría.
Fui semilla protegida,
madera limpia,
un corazón sin preguntas. Descubrí la dicha de entregarme
sin advertir todavía,
que amar también sería un dolor.
.
Verano
—Soy árbol—
Y tu vida llegó.
La brisa nueva a mis brazos.
Te sostuve
y comprendí que el miedo arde
transformándose en amor.
La aventura y descubrimiento
de los caminos que te muestro,
mis discursos pendientes,
la seguridad que maduras.
Reímos bajo cálidos soles,
noches limpias y estrelladas,
experimentamos con recetas
de fin de semana eterno.
Descubrí que mi corazón
puede vivir fuera de mi cuerpo.
.
Otoño
—Me renuevo—
Llegaron impetuosos vientos.
Inesperadamente,
mis árboles cayeron.
Se quedaron sin savia las antiguas raíces
que sostenían mi tronco.
Mis hojas comenzaron a desprenderse.
Sentí como si el bosque me hubiese olvidado.
Habitaba en una casa,
donde solo crecen los silencios,
y visitan las malditas dudas.
Me sentí ausente, carente de sueños.
Experimenté que la ausencia de amor, es igual a dolor.
Tras cada recaída el alma parecía agrietarse,
un campo yermo descubierto
sin esperanza de nueva lluvia.
Fue mirarte partir sin dejar de acompañarte.
Fue comprender que la distancia no rompe la sangre.
.
Invierno
—Me encuentro—
Busqué refugio en la interior calidez.
Hibernaciones y conversaciones improrrogables,
inevitables, conmigo.
Fui ave y cazador,
culpa y perdón,
ruina y reconstrucción.
Aprendí a conversar con mi tristeza,
a agradecer lo que soy
resignificando lo perdido.
Encontré mi esperanza,
la fe y me reconcilié.
Y de nuevo, primavera.
.
Ciclo
—Soy raíz—
Y el círculo se cierra dónde empieza.
Porque el árbol que cayó
guardaba en su madera vieja
la savia de todas mis edades:
la del hijo, la del padre,
la del hombre que en invierno
aprendió a nombrar sus grietas.
No hay otoño que no vuelva
convertido en primavera,
la herida más profunda
es la que más flores lleva.

Abogado, escritor y músico, originario de Saltillo, Coahuila, México. Autor del poemario Memorias de la pérdida (Infinita, 2025).
