Según su filiación política los poetas del XIX se dividen en conservadores y liberales, se identifican los primeros con el Clasicismo y los segundos con el Romanticismo. Esta división no es rigurosa y es más justo decir que tanto clásicos como románticos, conservadores como liberales, no pueden escapar al ambiente que los rodea y llevan en sus vidas y en sus obras rasgos que los identifican con su tiempo.
En su contexto, la poesía escrita por los miembros de la Academia de Letrán es un acopio de temas: nacionalismo, paisaje, sátira e historia, conforman el itinerario del siglo XIX. La poesía de corte popular retrata los usos y costumbres de una época en la que el mexicano transita de la búsqueda de una identidad hacia el asentamiento de una manera de ser.
La Academia de Letrán reunió a tres generaciones: la de Carpio y Pesado; la de Quintana Roo y Ortega, y la que va desde José María Lacunza y Fernando Calderón hasta Rodríguez Galván, Prieto, Larrañaga, Navarro, Ramírez y Payno.
Es posible afirmar que no se han estudiado a profundidad la forma en que los poemas de estos poetas fueron tejidos, hilvanados, desde el eco profundo de las voces populares del XIX. El análisis estilístico revela, por una parte, las fuentes de las que abreva la obra de quienes se reconocen herederos de una tradición literaria que va de los mejores momentos de la poesía novohispana al clasicismo español, y por otra, la raíz del tono crepuscular que a estos autores se les atribuye. El uso de la métrica, las rimas y las formas clásicas utilizadas conforman la continuidad de la tradición de los primeros autores mexicanos que buscan una voz propia y aquellos elementos, tanto exteriores como interiores, que les permiten cultivar su nacionalismo y abanderar su proyecto: mexicanizar la literatura.
En La poesía mexicana del siglo XIX: Romanticismo, Costumbrismo y el Naturalismo Ricardo Venegas, Claudia Cabrera y Mario Calderón analizan poemas significativos que verifican una asimilación de lecturas en la obra de los poetas del XIX; se busca el Romanticismo mexicano, el Costumbrismo poético, y el Naturalismo, con lo cual es posible indagar sobre los elementos y los recursos que aquellas corrientes literarias utilizaron en sus textos para lograr determinados efectos poéticos en su obra.
Durante el siglo XIX hubo varias tendencias estéticas en la poesía mexicana, entre ellas podemos mencionar la poesía Neoclásica y el Romanticismo con influencia inglesa, norteamericana, francesa, española y alemana.
La Academia de Letrán fue la gran escuela que los poetas de esa época cursaron para convertirse en el grupo de la popularidad decimonónica, cuyas búsquedas personales matizaron ese rescate de la mexicanidad que acusa de recibo en sus obras.
En este libro se revisan, también, los diversos registros de la poesía mexicana del siglo XIX, cuya vigencia se ha prolongado en la continuidad de la tradición en la obra de varios autores contemporáneos.
La poesía mexicana tiene una deuda significativa con los patriarcas de la tradición decimonónica, aunque muchos son prácticamente desconocidos para las nuevas generaciones, de ahí la conveniencia de estudiarlos. Reconocer sus méritos, en su contexto, es un mínimo tributo para quienes abrieron caminos e hicieron suyo el proyecto de literatura nacional.
Con este volumen Ediciones Eternos Malabares celebra su XXX Aniversario con un aliciente: “este libro fue realizado con el apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, a través de su vertiente Fomento de Proyectos y Coinversiones Culturales 2022″, impulso acertado para editar este tipo de obras que buscan aclarar y difundir el panorama de nuestra literatura.
Poesía mexicana del siglo XIX: Romanticismo, Costumbrismo y Naturalismo. Claudia Cabrera, Mario Calderón y Ricardo Venegas. Ediciones Eternos Malabares/ FONCA/ UAEM, México, 2023.

Armando Alonso nació en Ciudad de México en 1974, radica en Cuernavaca, Morelos desde mediados de los ochenta. Es poeta, editor y promotor cultural, alternando su trabajo entre el Distrito Federal y Cuernavaca. Ha participado en el proyecto editorial “Mala Vida”, revista de arte y literatura. Tiene un libro publicado: Vórtice, por la Editorial Eternos Malabares en coedición con CONACULTA y el INBA. Realizó una maestría en Estudios de Arte y Literatura en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. En la actualidad es candidato a doctor en Humanidades por la misma universidad.
