Narrativa (Page 117)

En homenaje a El libro de arena, de Jorge Luis Borges Apercibido de no poder salir de su casa, Artemio de Rosa, tumbado en la sala, dejó escapar una injuria contra su juzgador y apeló a los ángeles para que ese hombre no volviera otra vez jamás a mirar laCuéntame más…

Te recetaron baños de sol para sentirte mejor. Yo no sé de cómo el sol alimenta las plantas, ni de cómo su luz lava la tristeza. Esa tarde te miraba desde la ventana, estabas sentada en las escaleras con un cigarrillo encendido, aunque no te gustaba estabas empeñada en sentirCuéntame más…

“Escuché por allí que te has dado a la poesía”, dijo. Enrojeci inmediatamente, no me esperaba esa frase de mi padre. Bajé la vista y no supe que decir. Podría parecer que le daba la razón. Quién sabe. -Dime, ¿en que estabas pensando cuando decidiste dedicarte a la poesía? —repitió.Cuéntame más…