Entrevista con Ricardo Venegas
Ricardo Venegas (1973) estudió Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; es Maestro en Literatura Mexicana y Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, BUAP. Miembro del Consejo de Asesores Nacional de la Academia Mexicana para la Educación e Investigación en Ciencias, Artes y Humanidades (2015). Su trabajo ha sido incluido en diversas antologías nacionales e internacionales. Publicó el volumen “Estrategias del polvo” en la editorial argentina Buenos Aires Poetry (2021) y “La sed del polvo” en la editorial española El Genio Maligno (2022). Ha sido becario del Centro Mexicano de Escritores, bajo la tutoría de Carlos Montemayor y Alí Chumacero (2003-2004). En 2008 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta. Es director de Ediciones Eternos Malabares, casa editorial con más de 30 años de actividades interrumpidas en Morelos, y con más de 300 títulos en los géneros de poesía, novela, cuento y ensayo editados en Morelos. También es director del Festival Internacional de Poesía Eternos Malabares, que este año celebrará su tercera edición. El mes de enero, Venegas resultó ganador del Premio Clemencia Isaura de Poesía 2026 con el libro “Nada en un verso me es ajeno”, y lo recibió en febrero en al marco del Carnaval de Mazatlán, Sinaloa.
¿Cuál es el balance de tus libros?
Por sus afinidades mi antología Estrategias del polvo es la cronología de mi relación con la poesía, reúne fragmentos de libros como El silencio está solo (1994), Signos celestes (1995), Caravana del espejo (2000), La sed del polvo (2007), Turba de sonidos (2009), Trovas para ultramar (2013) y Ruedos de ronda (2021). Incluí en este libro algunos hai-kús, sonetos y poemas en verso libre, como este que pertenece a Turba de sonidos: El signo de Brahaman en la paloma/ ¿dónde?/ En una flauta de carrizo/ silbaron estaciones de agua./ El tiempo que me diste/es un reloj de arena/ sepultado en el mar.
Sobre Nada en un verso me es ajeno, el libro ganador del Premio Clemencia Isaura de Poesía 2026, se ha dicho que se distingue por su variedad de registros a través del poema en prosa, del verso libre y de la brevedad; aborda temas relevantes y de actualidad como el consumismo y el desgaste de una sociedad deshumanizada, la pandemia, el poder de la Naturaleza y la nostalgia que se experimenta cuando se le daña, el mundo espiritual, la infancia, el amor y la fugacidad de la vida a través de un lenguaje poético poderoso, que equilibra musicalidad, imagen y sentido en una expresión de madurez. Este lenguaje poético, revelador de una realidad humana (a veces cruel, otras veces tierna) también es una crítica a la modernidad: “porque existe el amor, la forma antigua del anhelo, porque sueñan los hombres la inmensidad del cielo”, dices en uno de los poemas del libro. ¿Cómo lo escribiste?
Dicen que los libros ya están escritos, sólo hay que bajarlos de la nube. Creo que cuando estamos trabajando en un proyecto y se desarrolla una intuición, una certeza muy peculiar sobre lo que estamos creando al escribir, ahí es donde hay que prestar atención; lo importante es el encuentro del poeta con la poesía, las revelaciones que le han sido dadas para solventar a través del lenguaje lo que se busca. No creo que haya en todo momento algo llamado inspiración, pero cuando se da se sabe de antemano que no hay retorno. Reviso y corrijo muchas veces un libro, pero sé que un poema no hay que castrarlo, cuando le extirpas la emoción lo vuelves un texto de oficina. No soy de los que escriben y publican un libro cada año, que merecen toda mi admiración. Más bien dejo que se acumulen los textos para darles cauce y ver de qué manera se conforma algo nuevo. Decía William James algo que siempre he recordado al escribir: “hay experiencias espirituales como la arena del mar”, yo lo creo fervientemente.
Han exhibido también tus libros en China, ¿cómo llegó tu trabajo tan lejos?
Un grupo de poetas de distintos puntos del mundo fuimos convocados por la poeta vanguardista china Yin Xiaoyuan para participar en una exposición bibliográfica, es un gran homenaje a la naturaleza, los chinos tienen una gran tradición sobre el tema. El caso de Yin Xiaoyuan (“殷晓媛” en chino) es emblemático, es una poeta épica de vanguardia y una escritora polígrafa multilingüe, ella es fundadora de la Escuela de Poesía Enciclopédica.
¿En dónde está la librería en la que expusiste?
La “Escuela de Poesía Enciclopédica y Poetas Internacionales” realizó la exhibición en la bellísima Librería Yushin, ubicada la ciudad de Shenzhen. En China las librerías son comunitarias, son grupos de ejecutivos quienes organizan estos eventos para la comunidad, lo que me parece admirable es el respeto y la dignidad que se le otorga a la figura del libro, son objetos estéticos ante todo, piezas depositarias de un saber que no se puede poseer sino en el alma. Me da un poco de pena decir esto, pero a los chinos no les gusta que les preguntes quiénes son los dueños de una librería porque lo consideran una minucia, se ofenden, incluso te contestan con otras preguntas como “¿Sabes quién es el dueño de McDonald´s o Walmart?”.
Fundaste una editorial: Eternos Malabares. Puedes contarnos un poco de la editorial, cuándo se formó, cuántos años tiene, cuántos títulos has editado?
Ediciones Eternos Malabares se fundó en 1994 y recientemente cumplió 30 años; cuenta con un catálogo que ronda hoy los 300 títulos, la editorial tiene como principal objetivo dar continuidad a la difusión de la cultura literaria. Cuenta con varias colecciones: Mester de Junglaría, de poesía; la Saeta del Centauro, de ensayo; El Perseguidor, de narrativa; Cofrades, de antologías; Uña al Trompo, infantil; Talleres Literarios, y una colección especializada en humanidades y derecho.
La editorial ha realizado importantes coediciones con instituciones como el Instituto Nacional de Bellas Artes (2013), Secretaría de Cultura del Estado de Morelos (2013), la Secretaría de Educación Pública (2013), la Universidad de Castilla La Mancha (España, 2016), la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED, 2016), la Universidad Centroamericana de Nicaragua (UCA, 2017) y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM, 2015-2021), Universidad Santiago de Cali, Colombia (2018), El Colegio de Morelos (2020-2021), Corporación Universitaria Autónoma del Cauca, Colombia (2021), entre otras. En 2018 la editorial obtuvo el apoyo de la convocatoria de APOYO A LA TRADUCCIÓN, EDICIÓN O REEDICIÓN DE AUTORES PORTUGUESES: PORTUGAL-GUADALAJARA 2018, convocada por República de Portugal, a través de su Ministerio de Cultura. También ha obtenido el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes con Fomento de Proyectos para editar varios libros.
Las editoriales independientes, hay que decirlo, se distinguen por cubrir los puntos ciegos de los grandes consorcios editoriales, aquellos materiales u obras que éstos no logran ver y que pueden ser también una oportunidad de lectura para el lector. O sea, una oportunidad de que conozcan libros que de otra manera no se podrían publicar. Por eso es benéfico que en Morelos haya varios esfuerzos para dignificar la figura del libro y del hábito de la lectura. No se lee, tenemos una juventud idiotizada, rompiendo parabrisas, escuchando música estúpida, montada en motos, no hay que olvidar que los hijos son el reflejo de los padres, todo empieza en casa; algo estamos haciendo mal, por ello es importante apoyar a estas editoriales y fomentar la cultura, para no tener a la juventud en los reclusorios, para que se promueva el pensamiento, la poesía, la lectura, la reflexión, el arte del entendimiento desde los hogares. Hay que mostrarle a los jóvenes que el libro no es un objeto ajeno a sus vidas, es un amigo, una compañía con la que se abren todas las puertas, estés donde estés.
A continuación una pequeña selección de poemas del libro “Nada en un verso me es ajeno”*.
Salto de Samy
Zambulle su sordera y sueña con un sapo,
se sobresalta y se sumerge,
se sale al sol para secar sus sentimientos,
se va serena a su solsticio,
a sentir el solar sabor a sal,
sabe que su sabiduría es su sahumerio,
se silencia y suspira,
salta con un salto de sabandija sabionda
y surca el cielo su sombra de sirena.
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Gato por liebre
Maúlla y abre los caminos porque Negro
es un trozo de noche que se expande en las bardas.
Es un gato que a veces quiere ser pantera,
tal vez creció muy rápido para cuidarse del peligro.
Un gato vagabundo,
un polvo cósmico de sombra,
una planta silvestre que fue tomando forma.
Tiene un ojo amarillo y otro verde,
se posa con el sol y cierra su mirada,
sabe hacer oración,
sabe dormir aunque haya sol,
pero este día no hará nada,
con su pose de esfinge tan soberbia deja pasar el tiempo,
sabe que su mirada refleja la vía láctea.
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* “Nada en un verso me es ajeno”, ganador del Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura 2026.

Armando Alonso nació en Ciudad de México en 1974, radica en Cuernavaca, Morelos desde mediados de los ochenta. Es poeta, editor y promotor cultural, alternando su trabajo entre el Distrito Federal y Cuernavaca. Ha participado en el proyecto editorial “Mala Vida”, revista de arte y literatura. Tiene un libro publicado: Vórtice, por la Editorial Eternos Malabares en coedición con CONACULTA y el INBA. Realizó una maestría en Estudios de Arte y Literatura en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. En la actualidad es candidato a doctor en Humanidades por la misma universidad.
