agosto 2026 (Page 4)

El anciano caminaba de pueblo en pueblo. Cargaba una cubeta desbordada de manzanas en cada mano, se balanceaba ora p’acá, ora p’allá. Y como arrastraba un poco los pies iba desgastando sus preciados huaraches de piel café. Vestía de punta en blanco, sombrero de paja raído y un paliacate rojoCuéntame más…

Puse una mano sobre su cadera y ella comenzó a girar. Recorrí sus tatuajes desde la prehistoria al renacimiento de nuestros cuerpos. Su pubis me retuvo en el puntillismo y el cubismo me ilustró otro modo de ver las formas. Bajé un poco más, impresionado en el surrealismo de miCuéntame más…

LA MUJER DEL ESPEJO Y me miro al espejo pero no me encuentro, hace años que transitan los minutos sin la algarabía de una mirada fija, constante, que me desnude no solo en mi imaginación; sin el cosquilleo de unos ojos brillantes, deseosos, que persigan no solo las curvas deCuéntame más…