REINO DE LA PALABRA
Id por todo el mundo y predicad la Poesía a toda criatura.
No ofrece los cielos,
pero promete el reino de la palabra
a los hombres y las mujeres
que creen en sus promesas.
Sus incontables alas,
sus cascos de caballos,
la llevan con la rapidez del vuelo,
del tropel,
a cualquier sitio.
Es pájaro,
caballería,
mito,
leyenda,
río incontenible,
fuerza humana y divina.
POESÍA
Estoy enferma, a veces, de melancolía;
muchas otras de alegría,
de costas lejanísimas de río,
de tú y yo,
de nosotros en un futuro imperfecto.
De pura distracción,
de caerme de las mismas nubes;
de enfermedades calculadas
mientras escribo una enrevesada historia.
Enferma de peces voladores,
de la palabra poema,
de métrica,
de rima;
de ese accidente que denomino metáfora,
de tus ojos si me miras y acaricias,
de tu boca cuando me besas y me sanas.

Delfina Acosta es una poetisa, narradora y periodista de origen paraguayo, nacida en Asunción en 1956. A pesar de su trasfondo como química farmacéutica, comenzó a dedicarse a la escritura de joven. En 1986 se editó su primer libro, “Todas las voces, mujer…“, el cual le mereció el Primer Premio Amigos del Arte, además de considerarse una obra de referencia. Hasta ese momento, algunas de sus poesías se habían incluido en la publicación Poesía itinerante, dirigida por el Taller de Poesía Manuel Ortiz Guerrero. Trabaja como columnista del diario ABC Color, a cargo de la crítica literaria de poetas y narradores paraguayos en el suplemento cultural.
Entre sus poemarios publicados, encontramos “La cruz del colibrí“, cuyo prólogo fue redactado por la poetisa Gladys Carmagnola, “Romancero de mi pueblo“, ganador del segundo puesto del Premio Federico García Lorca, “Versos esenciales“, dedicado completamente a la memoria de Pablo Neruda, y “Querido mío“, premio Roque Gaona y muy bien recibido en su país. Sin duda, Delfina debía dedicarse a la literatura, y es admirable que haya decidido embarcarse en la difícil travesía de compaginar dos profesiones.
De la larga lista de poemas disponibles a continuación, recomendamos “Costumbre perra“; concisa, colorida y profunda, digna de más de una lectura para saborear sus versos.
