Te miras al espejo mientras te desnudas.
Es 21 de marzo del 2121 después de la muerte del último hombre. Sonríes porque cumples, precisamente, 21 años. Es día de la Serpiente y al ocaso se celebrará el ritual más importante de tu tribu. Eres la elegida y tienes miedo porque sufrirás la metafiguración. Igual que la Abuela blanca debes mudar de piel y nacer de nuevo.
Tres ancianas entran a la habitación y cubren tu cuerpo con finos hexágonos. La tintura que utilizan es tornasol y expide un penetrante olor a selva.
El ulular de la lechuza anuncia que es momento de dirigirse al templo. Toda la aldea te ve caminar hacia la cueva. Tu cuerpo escamado parece de plata a la luz de la Hermana Luna. Ella también muta cada noche.
Te mareas. Traspasas el umbral exterior. Nadie puede seguirte, pero sabes que adentro te esperan las cinco donantes, las tres Dragonas y la Reina-que-hoy-fenece. Te sacude un espasmo de terror. Desciendes casi a ciegas por la garganta sinuosa de la montaña hasta que accedes al vientre de la Madre.
La cámara es iluminada por decenas de flamas azules. El piso está marcado con una estrella de cinco puntas que representa a la Mujer Cósmica. Te sitúas en el corazón. Desde cada ángulo te mira una donante: en el brazo derecho aguarda la niña del oriente, en la pierna derecha la adolescente del sudeste, en la pierna izquierda la joven del sudoeste, en el brazo izquierdo la mujer del ocaso y en la cabeza la anciana boreal.
Se aproximan Cobra, Nauyaca y Cascabel. Te ofrecen un cáliz con una suspensión púrpura, se trata de una mezcla de venenos que disminuirán tu presión arterial y elevarán tus factores de coagulación, es primordial que no sangres… o que sangres lo menos posible.
Bebes. El ácido rasga tu faringe. Se te nubla la mente. Te golpea un nuevo espasmo de pánico. La maestría médica de las Dragonas conservará tu vida… pero no reducirá el dolor.
Retiran la copa de roble y traen la mesa de cedro. Lo sabes: la Reina-que-hoy-fenece girará tres veces la saeta y tres cartas sacará del mazo. La punta de la flecha designará un cuerpo (la niña, la adolescente, la joven, la mujer o la anciana) y el naipe un miembro (un dedo, una mano, un brazo, un pie, una pierna, la boca, la nariz, un ojo, una oreja).
La hermana que regalará su sangre para que tú vivas gira la flecha que, al detenerse, apunta a la niña. También toma una carta con la figura de la pierna izquierda. Cobra corre hacia la pequeña y Nauyaca hacia ti, desenfundan sus cimitarras y cercenan al mismo tiempo tu pierna y la de ella. Ustedes dos se derrumban y se retuercen de dolor. El alarido de la niña es tan intenso que ahoga tus propios gritos. Desechan su cuerpo y tu extremidad. Cascabel toma la piernita e inicia la compleja labor de implantarla donde estaba la tuya. Tu conciencia se ahoga en un océano amniótico.
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Una copa fría oprime tus labios, abres la boca por reflejo, un néctar fresco humedece tu lengua y atraviesa tu garganta; tu cuerpo tiembla, duele, arde, pero te sientes presente, fuerte, renacida. Cascabel retira la copa. Nauyaca y Cobra sonríen.
Lo comprendes: superaste el último umbral, descansas en la silla de jade. Aspiras el olor del sol naciente. Te levantas con determinación. La congregación admira tu cuerpo transfigurado. Luces los miembros de las hermanas sacrificadas que ahora viven en ti: el pálido ojo gris que contrasta con tu ojo violeta, el brazo gordo y flácido de la anciana, la piernita tierna que se aferra a tu muslo.
Mantienes el equilibrio. Miras a lo lejos. Levantas la vara que florece.
—¡Ave Reina! ¡Te olemos! ¡Que devores muchas lunas! —ruge el monstruo de las mil bocas.

Filósofo, antropólogo, historiador y escritor.
Pertenece al Gran Colisionador de Textos Especulativos.
Ha publicado relatos en Penumbria, Fanzine Delfos y Lengua de diablo.
Su cuento El filósofo y la araña fue publicado en el libro En Mundos Nuevos.
Su cuento A través de las entrañas de la serpiente-venado fue publicado en el libro El laberinto de lo inhumano.
Su cuento Lágrima de autómata fue publicado en la plaqueta La utopía en la distopía.
Obtuvo el tercer lugar en el concurso de creación literaria organizado por la Universidad Autónoma de Querétaro.
Obtuvo mención honorífica en el concurso de Relato corto “Ninín 2024” organizado por la Casa de la Cultura de Papantla, Veracruz.
Es columnista en Penumbria (Filosofía HPL) y en Colectivo Delfos (La palabra de los abuelos) y La filosofía interminable de Ende).
