Cinco haikus y un soneto

La yerba seca

se ha pintado de verde:

es primavera.

***

Entre los campos

bailan al son del viento:

espantapájaros

***

En la hoja seca

un silencio de lluvia

suena estridente.

***

Lento camina

en la rama de un árbol

la bella oruga.

            ***

Salta una rana

sobre la flor de loto.

Luna de estío.

            ***

Ella: la poesía

Me toca con su voz, sin que la vea,

sus dedos son de tinta y de deseo;

me envuelve con su ritmo y soy su reo;

con piel de versos nuevos coquetea.

.

No pide nada más y me moldea,

reclama el fuego interno que poseo;

me guía por abismos donde creo

que el alma se deshace y se recrea.

.

En el temblor sutil de su presencia

me abandono sin miedo y sin frontera;

y soy palabra viva en su cadencia

.

y arde con cada verso mi conciencia

soy tinta y voz, latido y primavera

y me embriago de amor con su presencia.

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