Son partes de milo que llevas en la memoria.
Es mi mano entre la tuya caminando a través de la multitud en esa zona tropical, cálida y fértil.
Estoy despierta a ti, a la vez dormida, soñando con tu cuerpo envuelta en mi vestido verde y blanco.
Recuerdo tu mano en mis hombros, en la espalda, en la cintura. Donde estaba tu mano viven ahora mis tatuajes.
Vive la memoria de la costa, del mar lejano, de este silencio cómplice en el desierto esperando un sueño.
Me desnudo ahora frente a la cámara, ¿puedes verme? ¿Puedes sentirme?
Llévame en tus ojos, a lo largo de los viajes donde te abrigan los quietos bosques y la ciudad con sus colosales edificios.
Deséame en el agua y habítame todas las veces posibles.
Que mis pasos hagan eco fuera de tu casa, que el estruendo de mis tacones se ahogue en un orgasmo mutuo o solitario, mientras observas las partes de mi cuerpo como diagramas ilustrativos del deseo y placer.

Nací en Guachochi, Chihuahua, México. A través del arte he conocido el mundo próximo y lejano. Las letras han sido mis mejores amigas y confidentes, la brújula capaz de guiarme por el sendero de ser cronista del mundo que conozco e imagino. Soy todas mis palabras y todos mis silencios. Amante de la vida en cualquier transición.
