Narrativa (Page 94)

La noche es testigo de lo que ocurre. Corro, no puedo detenerme, necesito llegar a casa. Mi boca comienza a secarse por tanto gritar. Como si le importara a alguien de este estúpido pueblo. Todos deben estar dormidos, estoy solo en la calle corriendo por mi vida. Puedo sentirlo, ahíCuéntame más…

Estoy sin aire, como tú, hermana. Una bocanada hubiese bastado para que alcanzaras ese trozo de madera. Pero no pudiste. Y aquí estoy, sola, aferrándome a la base de la cama como tú lo debiste haber hecho con aquel improvisado salvavidas. No me queda más que esperar a que paseCuéntame más…

“Los animales deben estar fuera de la casa, ese es su lugar”. Es lo que recuerdo de aquellas vacaciones al final del ciclo escolar, el año en que abandoné la Orden de San Juan Bosco y debía reunirme con mis padres en casa. Era 1991, el año en que noCuéntame más…