Narrativa (Page 92)

Siempre le había parecido que los amaneceres en la Ciudad de México eran partos lentos y dolorosos, en los que el sol nacía muerto. Bernardo Esquinca Todo comenzó con un persistente olor a madera quemada, que se extendía como tentáculos invisibles entre las avenidas y entraba sin invitación por lasCuéntame más…

Las mujeres fueron prevenidas e informadas sobre lo que debían realizar para cuidar su embarazo durante el eclipse. El listón rojo y los seguros para ropa se agotaron en las mercerías. Toda mujer encinta estaba lista para evitar que algo le ocurriera a su hijo a causa del suceso astronómico.Cuéntame más…

Amado compañero de las estrellas: Sólo puedo esperar que me perdones… No pido que me entiendas, pero sí que nunca dudes de mi amor por ti. Agradezco mucho la oportunidad de ser parte de tu vida. Hubo grandes momentos y muchas alegrías. Quedémonos con eso. Soy feliz, pero sé queCuéntame más…