APOLLO VI
Arthaud y su esposa aceptaron sonrientes el gotero de cortesía ofrecido por los robots en la sala de espera. Tener todo el dinero del mundo no estaba reñido con demostrar modales ante la servidumbre, aunque esta no apreciara tal gesto. Eran los próximos en la lista, y si les quedabaCuéntame más…


