Mírame
El autobús número 13 se detuvo en seco, con ese chirrido metálico de balatas desgastadas que siempre hacía temblar los nervios y los huesos. Eran pasadas las ocho de la noche, y la lluvia caía con pereza sobre la ciudad, formando charcos que devolvían luces naranjas y blancas de losCuéntame más…


