7 Microficciones

PEDERASTIA

Un hombre nos observaba con una sonrisa rara, vestía ropa como de los años 50´s.

Nosotros jugábamos a las escondidas en los claustros de la iglesia.

Más tarde Anita no aparecía y el hombre tampoco.

CLIC

¿Listos? ¡Sonrían!

Se tomaron la foto y todos salieron perfectos, incluso el hombre de cabello negro, vestido de blanco y sin piernas que salía detrás.

ESPERA EMPATICA

Cada noche al prender la lámpara del buró, su sombra aparecía inocente.

Hasta aquél día, cuando al aparecer, le tendió la mano y nunca lo volvieron a ver.

LOS LENTES DE MI TÍA

Mi tía Elena ha estado conmigo desde la infancia, siempre ha usado lentes.

Me obsequiaba muñecas, vestidos, listones para el cabello y perfumes.

Ahora tras varias décadas, cuando la visito, insiste en trenzarme el pelo.

Desde las micas de sus lentes, soy la misma niña.

FUERA DE SITIO

No reconozco las voces por las calles, tampoco los olores de este restaurante , sin embargo lo más extranjero y desconocido es la soledad que ha venido a sentarse junto a mí de improviso.

POR LA MAÑANA

Nunca había besado tan apasionadamente a un hombre, lástima que ahora despertaba a la pesadilla de la realidad.

FIN DE SEMANA

Lucia y Horacio decidieron darse libre el fin de semana mutuamente para repensar su relación.

Horacio saldrá de pesca con sus amigos. Lucia se quedará en casa.

Preparó un spa personal con velas aromáticas, Asti espumoso y sales en la tina.

La tarde noche del domingo se escuchan ruidos en el jardín de la casa.

Lucia toma el arma que guarda en el buró y sale a investigar qué sucede.

En la oscuridad, de pronto, forcejea con alguien que trata de arrebatarle el arma.

Se escucha un disparo. No habrá más que repensar.

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