Un sombrero imponderable
Tenía dieciséis años cuando mi padre me regaló un sombrero. No, no fue a los dieciséis, fue poco después de la fiesta de mis XV años. Era un sombrero beige, de ala corta, con su cinta café oscuro. Quizá me lo regaló para que mis cabellos brunos y rebeldes quedaranCuéntame más…


