17 de agosto de 2026
Número 6
Editorial
Esta es la época del doomscrolling, la tecnopatía viral que transmuta la brevedad en vicio, que te oculta la magia de viajar en el tiempo y a través de dimensiones; es el sistema que te come el cerebro para volverte zombie, te bloquea el chakra sacro y te quita la capacidad de reflexionar; es La Enfermedad del siglo XXI. Pero para todo mal siempre hay una solución e Insomnes farmea aura como ninguno. “Vive y escribe, lee y vuelve a vivir”, es el mantratamiento que cada uno de los que deambula repite; “vive y escribe, lee y vuelve a vivir” en soledad con su taza favorita de café; “vive y escribe, lee y vuelve a vivir”, en multitud en los foros con micrófono en mano.
Bienaventurados sean los que en medio del bullicio dan a luz proyectos que cobijan estos actos y los sostienen con sus propios medios, y los defienden y los crecen y los multiplican. Bienaventurados aquellos que tienen la fortaleza —y necedad— de llevar sus ideas e historias al papel. Bienaventurados quienes se arriesgan a leer y confían en que disfrutarán, soñarán o se inspirarán para colaborar recomendando, consumiendo o mejor aun creando para cerrar este círculo virtuoso. Así las, les y los Insomnes que coleccionan autores y sus obras, que ponen en el escaparate de unos y ceros lo que fue vivido o soñado, que transcriben en símbolos alfanuméricos, que leen en medio de la noche sus versos favoritos.
La hazaña no queda ahí, Insomnes se ha empeñado en crear espacios de tallereo presenciales en tres ciudades diferentes donde las obras son abonadas. Ha inaugurado un aula de lectura donde reverberan las letras para los oídos de los devoradores de textos. También han vuelto realidad esta revista cuyo soporte físico puedes llevar a la escuela, al trabajo, en tu mochila, bolsa, en la mañana o a media noche; que no te deslumbra cuando la abres ni te quema las retinas, que no se apagará cuando falle la electricidad, que puedes guardar en tu biblioteca porque es tuya y no flota entre bytes rentados de una aplicación.
Dobla la hoja donde te quedaste, subraya aquella oración que te gustó tanto, mete entre sus hojas la flor que cortaste o que te obsequiaron. Regálala cuando la hayas terminado o colecciónala y mira cómo cambiamos con cada edición. Mira sus hojas cambiar de color con el tiempo.
Con esta, ya son seis los números que hemos ofrecido y cada día es más difícil elegir qué texto debe imprimirse. La diversidad de voces, temas, estilos y patrias lo vuelven todo un reto. En esta ocasión podrás extender tus dimensiones convirtiéndote en un viejo que vende manzanas con Carola Prudencio, siendo un artista de la carne junto a Anita Riquelme, volviendo a la chica de servicio tu confidente como Caci Arias, bailando el Aserejé con Emmanuel Rambry, perdiendo —tal vez de nuevo— tu virginidad como Máximo Cerdio, recordando la voz de la madre que sí te eligió junto a Deborah Pérez y metiendo los pies en el agua carmín de Edith Esquivel. Si vivir otras vidas te parece poco, te invitamos a reflexionar sobre el perdón en los tiempos de la funa con Pris Palomares, o en torno al deseo y al tiempo con A.M. Riquelme Suazo. Y como con cada espécimen de esta revista, salpimentamos con poesía; siente con el corazón de Criss Ordóñez y Martha Elba Cárdenas.
Insomnes ha logrado crear una máquina de núcleo humano que conecta a escritores y lectores, su totalidad puede vivirse en sus redes: letrasinsomnes.com, facebook.com/LetrasInsomnes, @letras_insomnes.
Únete y deambula con nosotros. “Vive, escribe, lee y vuelve a vivir”. Insomnes se multiplica y llega a otras fronteras.
Bienaventurados sean los que en medio del bullicio dan a luz proyectos que cobijan estos actos y los sostienen con sus propios medios, y los defienden y los crecen y los multiplican. Bienaventurados aquellos que tienen la fortaleza —y necedad— de llevar sus ideas e historias al papel. Bienaventurados quienes se arriesgan a leer y confían en que disfrutarán, soñarán o se inspirarán para colaborar recomendando, consumiendo o mejor aun creando para cerrar este círculo virtuoso. Así las, les y los Insomnes que coleccionan autores y sus obras, que ponen en el escaparate de unos y ceros lo que fue vivido o soñado, que transcriben en símbolos alfanuméricos, que leen en medio de la noche sus versos favoritos.
La hazaña no queda ahí, Insomnes se ha empeñado en crear espacios de tallereo presenciales en tres ciudades diferentes donde las obras son abonadas. Ha inaugurado un aula de lectura donde reverberan las letras para los oídos de los devoradores de textos. También han vuelto realidad esta revista cuyo soporte físico puedes llevar a la escuela, al trabajo, en tu mochila, bolsa, en la mañana o a media noche; que no te deslumbra cuando la abres ni te quema las retinas, que no se apagará cuando falle la electricidad, que puedes guardar en tu biblioteca porque es tuya y no flota entre bytes rentados de una aplicación.
Dobla la hoja donde te quedaste, subraya aquella oración que te gustó tanto, mete entre sus hojas la flor que cortaste o que te obsequiaron. Regálala cuando la hayas terminado o colecciónala y mira cómo cambiamos con cada edición. Mira sus hojas cambiar de color con el tiempo.
Con esta, ya son seis los números que hemos ofrecido y cada día es más difícil elegir qué texto debe imprimirse. La diversidad de voces, temas, estilos y patrias lo vuelven todo un reto. En esta ocasión podrás extender tus dimensiones convirtiéndote en un viejo que vende manzanas con Carola Prudencio, siendo un artista de la carne junto a Anita Riquelme, volviendo a la chica de servicio tu confidente como Caci Arias, bailando el Aserejé con Emmanuel Rambry, perdiendo —tal vez de nuevo— tu virginidad como Máximo Cerdio, recordando la voz de la madre que sí te eligió junto a Deborah Pérez y metiendo los pies en el agua carmín de Edith Esquivel. Si vivir otras vidas te parece poco, te invitamos a reflexionar sobre el perdón en los tiempos de la funa con Pris Palomares, o en torno al deseo y al tiempo con A.M. Riquelme Suazo. Y como con cada espécimen de esta revista, salpimentamos con poesía; siente con el corazón de Criss Ordóñez y Martha Elba Cárdenas.
Insomnes ha logrado crear una máquina de núcleo humano que conecta a escritores y lectores, su totalidad puede vivirse en sus redes: letrasinsomnes.com, facebook.com/LetrasInsomnes, @letras_insomnes.
Únete y deambula con nosotros. “Vive, escribe, lee y vuelve a vivir”. Insomnes se multiplica y llega a otras fronteras.
Ilustración de portada
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